Tal como dije, no se ha hecho esperar la segunda entrega de las escarcelas, con una cantidad de metidas de pata de un servidor comparable o superior inclusive a la primera parte de este proyecto ¿que como puede ser eso? Sigue leyendo...
1. Despropósito primero: De como las escarcelas crecieron inesperadamenteObservaba yo con infinito amor la obra surgido de mis sufrimientos, bañada con mi sudor y mi sangre... y por poco no se me saltan las lagrimas al comprobar un pequeño detalle: TODAS las escarcelas que he visto en documentación, absolutamente todas tienen la parte superior (la que va en contacto con el peto, vamos), convexa o recta, y un servidor la hizo bien cóncava. Ni un poco, ni ligeramente, ni un pelín, sinó totalmente.
Que quebradero de cabeza, que follón, que tragedia griega se avecinaba al ver que aquello no tenia remiendo. Si cortas la pieza en vez de escarcelas tienes una minifalda de hierro, y no es plan. Si remachas una pieza para suplir la carencia, es peor el remedio que la enfermedad, aparte que es una solución más fea que un pecado.
Desanimado ya y resignado, confeccioné un patron nuevo y corte una pieza algo mayor y bien cóncava para sustituir a la desdichada que no daba el perfil, cuando mi espíritu armero se dijo: "que coño, pues en vez de tres, que sean de cuatro piezas". Ya cuando mi espíritu de armero empezaba a sugerirme añadirle volantitos, decidí no hacerle caso en un rato.
Hechas todas las piezas necesarias, un buen par de taladros en cada una y a otra cosa.
2. Despropósito segundo: ¿Para que carajos he comprado yo tornillos?Con gran cuidado y exquisito esmero, tomé medidas entre agujeros tal como debían quedar montadas las escarcelas, prepare el cuero en tiras, cuatro tiras idénticas con cuatro agujeros cada una.
Las piezas de ambas escarcelas y las tiras de cuero, estrella invitada: Bote de WD40Listo el cuero me dije: "Es el gran momento, montemos esto a ver si todo encaja". Pués no, mal.
¿Como se monta de forma temporal la armadura? Con tornillos y tuercas claro. Esto es muy efectivo cuando la pieza articula hacia abajo o cuando no articula en absoluto (la mayoria de tipos de hombreras pertenecen al primer tipo, los spangehelm son el máximo exponente del segundo).
Aquí el avispado lector pensará que algo pasa, y en efecto. Puse la primera pareja de tornillos atravesando cuero y luego metal, enrosqué la tuerca y vi que aquello era bueno. Luego tomé dos tornillos más con sus dos tuercas, fue a atornilla la siguiente pieza, y... bueno, estas escarcelas articulan hacia arriba, y dos protuberancias del tamaño de un tornillo donde al final va a ir un remache lo mas llano posible, convierten el montado de prueba de la escarcela en algo parecido a una escultura moderna, de esas horrendas que van poniendo en las rotondas.
La solución de invertir el tornillo tampoco fue mejor, de hecho, los tornillos tienen un cabezon considerable donde meterle el destornillador, pero por si eso no fuera suficiente, como me pruebo yo semejante armatoste sobre la pierna pasa a ser el principal problema. Básicamente, para ver el efecto había que incrustar ocho tornillos hasta tocar hueso, y ni así tampoco encajarían bien las piezas debido a los cabezones estriados.
Solución: remachemos y salga el sol por
Antequera.
3. No hay despropósito esta vez, la pintura quedó bienEsta parte no tiene misterio, de verdad, pone uno las piezas con la parte interior hacia arriba, trincas el bote de esmalte negro en spray, y le arreas un buen viaje de pintura al asunto, cuanto más negro, mejor.
Bonito ¿verdad? 4. Preparar los remaches, cosa también sensataLlegados a este punto, tenemos las piezas listas, el cuero a punto y nos falta con que unir ambas cosas de forma sólida.
Lo primero es agenciarse unos recios clavos de hierro, asegurandose sobretodo que no te están vendiendo acero, o los va a remachar quien yo me se con un martillo pilón.
Luego, hay que eliminar las antiestéticas estrias y los bordes cercanos a la cabeza, por su mala influencia sobre el cuero. Para este cometido, nada mejor que un artilugio visto con anterioridad en varios blogs afines, consistente en una lima de metal sujeta a un tornillo de banco y un taladro donde fijar los clavos, entonces, todo es cuestión de friccionar el clavo a altas revoluciones con el borde de la lima.
Vease el infernal instrumentoLlegados a este punto, toca cortar las cabezas de los clavos para formar los antedichos remaches. Hay que medir con todo, chapa, cuero y arandela, marcar con un rotulador indeleble y repetir esto con todos los clavos.
Lo que cuesta tener una cajita así...
Anotación personal: no es divertido cortar los remaches uno a uno
Briconsejo: Haz siempre varios remaches más de los que necesites, es más, ten más clavos por si eso no bastara.
5. Uy por que poquito: Hay que pulir antes de remacharPor muy muy poco estuve a punto de meter la pata hasta la ingle (centímetro más, centímetro menos). Antes de remachar piezas con partes que se solaparán entre si, hay que pulir la chapa, es necesario hacerlo.
Hay varias opciones en cuanto al acabado se refiere:
- Brillo espejo
- Satinado
- Munition grade (o armadura de munición)
- Perrete grade
- Sin pulir
Yo opté por el perrete, sobretodo en una chapa con tan pocas marcas me parecia más que sobrado, y que le vamos a hacer, por encima de todo soy un impaciente.
Y de paso darle un buen aceitado, que nunca esta de mas.
Perrete grade, tampoco queda tan mal
6. Remachando que es gerundioEl acto de remachar en frio en la propia casa genera un fenómeno llamado "Enemigo a las puertas", donde los vecinos no se atreven a decirte nada, pero desearían enseñarle al martillo tu rica vida interior: concretamente, la
flora intestinal.
El primer remache parece el más fácil, pero hay que procurar dejar el cuero lo más recto posible
Terminada la primera pieza, descubro que al final podre usar los tornillos (para no torcerme)
La primera escarcela remachada desde su pulcro interior
Listo, quedan de maravilla y articulan que es un primor
A los que tengan buena vista y sean puntillosos: en efecto, dejé el estriado de las cabezas de los clavos por quitar, que es una cosa que de fuera no se ve (y cuando uno está vago, lo está para todo)
7. Y esto ¿como se cuelga?Que no cunda el pánico, las correas interiores no eran cortas. Simplemente, en todos los ejemplos que he visto (consultar la bibliografía de hace dos entradas), las escarcelas van sujetas con una tira en el exterior, supongo yo para maximizar el ángulo de giro de la escarcela como bloque.
Esto requiere un par de agujeros más, dos nuevos remaches (¿veis lo que os decia antes sobre tener de sobra?), cuatro tiras cortas de cuero y un par de hebillas por escarcela.
Voila
Terminadas del todoFinalmente, y con la curiosidad de ver como quedaban colocadas, y sin ganas de ponerme a fabricar una coraza (aun). Rematé el asunto con unas tiras de cuero, un cinturón y unos remaches modernos, el resultado no podia ser más elocuente.
Ahi, en mi perfil bueno 8. Conclusiones- La chapa corta. Mucho. Mucho más de lo que sospechas.
- La chapa se oxida. Mucho. Con mirarla medio mal la tienes roja perdida.
- La sangre oxida la chapa aún más que el salfumán, fijo vamos.
- Se mete mucho más ruido que haciendo cualquier otra cosa (¡ah, el silencio del cuero!).
- Es absolutamente gratificante cuando tienes el resultado final entre las manos.
Control de daños: muchos, muy espectaculares y poco importantes en manos y antebrazos.
Resultado: O me gusta la chapa como forma de arte, o soy masoquista...