Pero hoy puedo colgar aquí uno de los encargos realizados, no es que sea un trabajo de ingenieria pero tiene su complicación.
Pero por pasos, un buen dia el cliente al que llamaremos "Señor X", me pregunto que si le podía hacer el brazal izquierdo del Assassins Creed (el primero, lo de hacer armaduras renacentistas aun me cuesta lo suyo y parte del otro). Accedi a cambio de hacer un brazal en cuero y metal sin el famoso pincho, más que nada por que hacer algo ilegal como una navaja automática y luego colgarlo en mi blog hubiera sido una estupidez considerable.
Como soy un prisas, no hay ni una triste foto del proceso, tan solo del final, así que no me queda otra que explicar las cosas sin documentación gráfica.
-Desastre...
Hacía tiempo que no se me colaba nadie que hablara en colores... en fin, vosotros ni caso.
-Y además de desastre maleducado.
(Tu a callar). Bueno, lo primero de todo fue tomar medidas del brazo donde iba a situarse el brazal. Estas medidas me servirian para cortar cuero y proporcionar chapa.
Armado con las medidas, y con documentación gráfica abundante sobre el aspecto del dicho brazal (en varias piezas, con cuatro correas sobre base de cuero). Hice unas plantillas muy hermosas con cada una de las piezas. Las tres primeras piezas únicas y las dos últimas iguales entre si, y armado con mi tijera de chapa lo recorte y lo pulí todo lo mejor posible.
Despues de esto, preparé una plantilla de cuero con las medidas del brazo quitando un centimetro por cada lado (donde quedan alojadas las hebillas) y preparé cuatro correas.
Luego descarte dos de las correas... porqué corté cuatro correas iguales, y obviamente el brazal se ensancha, con lo cual al menos dos de ellas resultaban cortas.
-¿Nadie te ha dicho aquello de medir dos veces y cortar una?
Ñeñeñeñeñe... Con las correas a su justa medida, marqué en la base del brazal donde debían ubicarse, les monté una hebilla cuadrada de 20 mm y encolé el asunto sobre las marcas. Luego, una vez seca la cola, y para mayor seguridad, perforé y remache el conjunto cerca del borde.
El brazal tenia la base y los agarres terminados, pero le faltaba la parte más importante, el metal montado a modo de escamas superpuestas que lo hacen reconocible más allá de un brazal genérico de cuero.
Para tal efecto, perforé las piezas una a una, y las fuí montando pués los remaches entre dos piezas unian las dichas piezas y el cuero debajo de ellas de forma simultánea. El resultado final, es el que podeis ver en las fotos siguientes, exterior e interior.
¿Y tu no estarias mejor comentando las obras de la calle desde las vallas?