Despues de tan largas jornadas sin aportar nada nuevo, voy a dar un par explicaciones:
explicación 1: Cuando vas de culo vas de culo...
explicación 2: ademas son un poco perrete.
Pero vamos al tema!
1- Jugando a las chapasTomando las medidas al babero, y calculando donde va a ir el metal, conviene hacerse en papel un pequeño esquema de distribución. Siendo la mia un "coat of plates" primigenio, para poder lucirlo en pleno siglo XIII bago una loriga como esta mandado, las placas debian ser de buen tamaño. En mi caso 3 placas de altura por 3 de anchura (5 en la parte blanda del michelín).
Para no errar, lo mejor es hacerse una plantilla de papel con la forma y tamaño de una placa, para luego transportarla a la chapa. Hasta aquí facil, de verdad.
Luego "solo" hay que recortar chapa de 2 mm, pulir sus cantos, perforar 4 agujeros en cada una y listos para unir cuero y metal.
Y una vez más, de todo el proceso hasta aqui, en parte por el tiempo que hace que lo llevé a cabo, en parte por la emoción misma de llevarlo a cabo: NI UNA TRISTE FOTO (ni siquiera la plantilla de papel que escaneé antes que mi scanner pasara a ser un molesto pisapapeles king size).
2- MarcandoEn esta parte debemos rendir pleitesia a cierta marca de
liquido corrector, que hara nuestra vida más facil ¿Ha probado alguien marcar sobre algo teñido de negro? Pues eso.

Colocando las placas de metal en su disposición final, marcaremos a traves de los agujeros que lucen estas, para luego poder colocarlas una a una sin volverse loco.
3- Un poco de pintura ahorra mucho oxidoEste punto es bien breve, pero una imagen vale más que mil palabras.

Un poco de pintura en spray en el lado de la chapa que esta contra el cuero nos salvara de ponernos churretosos de oxido. Recordad que es una zona harto dificil de en su acceso y mantenimiento.
4- Fijando el metalDesperataremos un poco de controversia en esta parte. Muchos me dirán que el metal contra el cuero queda mucho mejor remachado, y la verdad es que razón no les falta. La razón por la que mi "babero" va a ir cosido en vez de remachado responde a que es mucho más practico, rápido y no exige tanta resistencia al cuero (recordemos que es serraje, un remache y su arandela pueden cargarselo con más facilidad de la que uno pueda pensar). El otro motivo es el reciclaje, si algún dia esta pieza se rompe, poder reutilizar las placas con facilidad y unas tijeras para irlas soltando.

Por tanto, y sin más dilaciones, cosemos las placas en su sitio previamente marcado y listos.

En la proxima entrega del babero blindado, hablaremos de los correajes que son necesarios para fijarse semejante armatoste al cuerpo, y como narices ponerselo debajo de la loriga sin quedar enredado de forma irremediable en la misma.