De primero el artilugio, que los hay de dos tipos:
A) Piel prensada con relleno, piel de buena calidad, pero solo la parte exterior, da para poco, aunque depende del tamaño del hueso comprado, el relleno son recortes que no sirven para nada a menos que tengas perro.
B) El "hueso de nudos", que no es más que una tira de piel de cerdo cruda y secada enrollada en si misma y anudada (y no necesariamente por este orden). La piel a priori es la misma que la prensada, pero la calidad es un tanto peor, incluso puede que alguno de estos huesos se desintregre durante el proceso y haya que tirarlo sin más.
A nosotros nos interes el hueso B, más barato (mitad de precio que el otro), da más material y se trabaja más rápido.
El proceso de ablandar "los huesos" es bien simple, solamente necesitamos una palangana o similar, agua caliente del grifo y un poco de paciencia. Es recomendable que de vez en cuando controlemos el proceso y deshagamos los nudos manualmente, esto lo acelera muchisimo, y asi de paso, si uno de los huesos os sale malo, lo veis a tiempo y lo tirais directamente. Ojo con la sorpresa, algunos llevan carne seca en el interior, esto hacer que el material pase de oler raro a oler mal de cojones.
Blandito el hueso y bien trabajable, agarramos el escudo con paciencia, un martillo y un montonazo de tachuelas (una vez más, las famosas tachuelas de celosia).
Primero clavamos los extremos, intentando tensar un poco el material, y luego intentaremos seguir el borde del escudo a base de clavar tachuelas. Es bastante normal que haya que arrugar un poco la piel de cerdo en algunos puntos, pero tampoco molesta al resultado final. No claveis la piel demasiado tensa, pues al secarse tendrá merma y por si sola os podria saltar todo el tachuelado, simplemente con que vaya sujeta es suficiente, aqui no vamos a fabricar ningún tambor.
Y sin comerlo ni beberlo, y despues de un sinfin de tachuelado, el escudo queda tal que así:
Esa parte que veis que es mas oscura, es la piel ya secada, y la otra esta humeda todavia, y va a tardar en secar bien un par de dias a menos que la pongais al sol.
Briconsejo: intentad clavetear toda la piel de escudo de una vez, sino, encajar la parte seca con la humeda es un engorro de tamaño catedralicio.
Briconsejo (y 2): Si teneis que ir haciendolo por etapas, trabajad con tamaños de piel que podais clavetear de una sentada, o habra que arrancar lo puesto y volver a humedecerlo, una vez seca es cuasi absolutamente rigida (de ahi que reforcemos el borde con ella).
Y listos, hemos acabado el escudo redondo ¿que nuevas maravillas nos depara el futuro?
...solo las ganas de un servidor lo saben!








