Para empezar los posts de marzo, nada mejor que terminar una faena pendiente: La empuñadura del scramasax.
A fin de cuentas, esto ha sido lo más sencillo de llevar a cabo, con los únicos efectos secundarios de un severo colocón de cola de impacto.
Pues si, he usado cola de impacto a lo largo y ancho de toda la cacha de madera que habia fabricado anteriormente, y tambien sobre el reverso de una tira de piel de 2x20 mm que tenia sobrante de cuando hice los brazales. Bien encolado, bien apretado, y bien ajustado y el problema se ha acabado (venga, ahora que alguien diga "pareado")
Una vez mas, para no faltar a la tradición, y como soy un prisas, no hay fotos del proceso, pero esta vez es disculpable por la sencillez del mismo (y el que no me quiera disculpar por favor, que no me tire piedras, seamos civilizados!).
Y hecho esto, ahora si, me lanzo con los proyectos espadiles de los que me encuentro en fase post-documental y en plena recogidoa (nunca mejor dicho) de materiales.
Hasta la próxima!
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jueves, 6 de marzo de 2008
lunes, 25 de febrero de 2008
El Scramasax (2): El mango
Para que no decaiga la cosa, aqui va una pequeña entrada de la confección del mango para el scramasax ornamental que pienso regalarle a mi mujer.
Una vez has cortado el metal, y lo has pulido un poco para que no sea un simple pedazo de metal con forma rara, toca ponerle algo por donde cogerlo con seguridad (eso es, un mango, premio para el chico listo del fondo de la clase).
Como el scramasax este va a ser básicamente un objeto ornamental (aunque a simple vista pueda parecer peligroso), vamos a fabricarle un mango que no va a ser a prueba de bombas, pero si lo bastante recio como para poder ser esgrimido sin problemas.
El material utilizado es madera, y barata a decir basta, sirva la breve y ejemplificante história del hombre que recogió una caja de fruta de las de madera de al lado del contenedor de la verduleria, y usando las tablas de los lados (de unos 3 a 4 mm de grosor cada una), y ayudado de cola de impacto (para pegarlo a la espiga) y cola blanca (para pegar las maderitas entre si), construyó una caja de madera que envolvia la espiga, de forma recia pero más bien tosca, y hecho esto, la dejó secar bajo un buen peso durante un par de dias.
Cuando tenemos la madera seca y bien pegada la cosa es trincar una buena lima de dientes para madera y rebajar la caja tosca hasta que tenga la forma del mango que queremos, para luego darle el toque con una lima más fina y papel de lija para que quede hermoso.
Una vez has cortado el metal, y lo has pulido un poco para que no sea un simple pedazo de metal con forma rara, toca ponerle algo por donde cogerlo con seguridad (eso es, un mango, premio para el chico listo del fondo de la clase).
Como el scramasax este va a ser básicamente un objeto ornamental (aunque a simple vista pueda parecer peligroso), vamos a fabricarle un mango que no va a ser a prueba de bombas, pero si lo bastante recio como para poder ser esgrimido sin problemas.
El material utilizado es madera, y barata a decir basta, sirva la breve y ejemplificante história del hombre que recogió una caja de fruta de las de madera de al lado del contenedor de la verduleria, y usando las tablas de los lados (de unos 3 a 4 mm de grosor cada una), y ayudado de cola de impacto (para pegarlo a la espiga) y cola blanca (para pegar las maderitas entre si), construyó una caja de madera que envolvia la espiga, de forma recia pero más bien tosca, y hecho esto, la dejó secar bajo un buen peso durante un par de dias.
Cuando tenemos la madera seca y bien pegada la cosa es trincar una buena lima de dientes para madera y rebajar la caja tosca hasta que tenga la forma del mango que queremos, para luego darle el toque con una lima más fina y papel de lija para que quede hermoso.
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