domingo, 31 de agosto de 2008

De cómo hacer una espada: una entrada teórica.

Mi añejo último post hablaba de mis aventuras y desventuras con la manufactura de una espada: como hacer, como poner, como emular… Vistas las cosas me gustaría hacer una entrada al blog con un poco más de método.


En mi caso me centro en la construcción de una espada, tema que me apasiona mas allá de lo saludable (por favor no llameis aún a los loqueros).



Primero: lo básico.


La idea de hacer una espada resulta muy romántica. Un buen día te despiertas y te dices a ti mismo –voy a hacerme una espada- y enfebrecido te pones a diseñar la mejor espada del mundo entre frases de autoafirmación:

- estos checos se van a cagar.

- de esta me monto un negocio.

- ¿gastarme tanto dinero en una de esas? Ni loco.


Cualquiera que haya pronunciado esas afirmaciones o algunas similares, sabe que la realidad no tarda demasiado en golpear (a menos que el interfecto sea un herrero de tomo y lomo).


Por tanto, antes que nada, hay que decidir la época de nuestra (futura) arma. Los metidos en recreación tienen fácil la decisión, pues algo propio de la época que intentan recrear sería lo apropiado. En mi caso, recreando el siglo XIII mis preferencias son claras.


Una vez tengamos claro que en que momento histórico se sitúa nuestra pieza, podremos pasar al siguiente punto.


Segundo: ¿Qué queremos hacer?


Situados en nuestro momento histórico, podemos relajarnos, dejar de dar saltitos de anticipación y ponernos a hacer el primer trabajo serio: la documentación.


Es obvio y notorio que para conseguir algo de calidad, por mínima que queramos que sea esta, deberemos tener unos modelos sobre los que trabajar. Para poder documentarse adecuadamente también deberemos tener muy claro el tipo de espada que deseamos. Para esto nada mejor que las tipologías que estableció Ewart Oakeshott.



Para una información más completa, podemos adquirir (o pedir prestada) bibliografía sobre estas armas, especialmente recomendados Records of the Medieval Sword, del propio Oakeshott y Swords of the Viking Age de Ian Pierce.


Teniendo el tipo de espada que deseamos en mente, indagamos en nuestra documentación acerca de sus características, materiales y dimensiones. Lo mejor seria tener un ejemplar autentico y copiarlo, pero mucho me temo, que la mayoría de nosotros deberemos ir a museos a ver las piezas o depender de fotos e información recopilados por otros.


Con estos datos en mano, podemos evolucionar al siguiente paso


Tercero: y esto ¿Cómo carajo se hace?


Tenemos toda la información que necesitamos, todos los datos posibles, todo lo preguntable acerca de nuestra espada, que insistimos, va a ser la mejor del mundo, y por ende, pondrá a los checos a nuestros pies. Pero, y ahora ¿Cómo traducimos datos en algo tangible?

Básicamente hay dos formas de trabajar:

A) Método 100% histórico, prácticamente un estudio de arqueología experimental. Forja, martillos, acero al rojo y sudor a mares!

B) Estamos en el siglo XXI y vamos a reproducir algo mucho más antiguo, pero a nuestro modo


El modo A de trabajo presenta obvios problemas, tenemos un piso de ochenta metros cuadrados, con baño, tres habitaciones, cocina, comedor y… ¿forja?


El modo B es mucho mas plausible, y no os de reparo, porque los señores de Albion usan tecnología de lo mas moderna para sus replicas de museo. No nos engañemos, este método no esta exento de tener que usar cierta pericia manual, pero una amoladora de bricolaje y un taladro eléctrico, son más fáciles de conseguir, mantener y almacenar.


Una vez este claro que procedimiento vais a usar, hay que analizar la espada y sus partes para poder dar el salto a próximo paso.


Cuarto: Los materiales


A estas alturas, nuestra espada ya tiene forma (mental), solo falta saber con que material haremos que parte.

En una espada a priori solo necesitáis fabricar hoja, arriaz (o cruz), pomo y empuñadura. Metálicos los tres primeros y de diversos posibles materiales la última. Así que deberíais haceros la siguiente pregunta: de que metal hago mi espada? Pues si es medieval, de acero sin ninguna duda para la hoja. Para el arriaz y el pomo valen materiales como el cobre o el bronce, pero son sensiblemente mas caros.

El acero para la hoja debe ser de una calidad mínima, debe poder templarse, ser fuerte y mantener la flexibilidad y la dureza a partes iguales. Para tal tarea, lo mejor son los aceros al carbono ya calibrados según norma. Entre un CK 40 y un CK 60 (según norma DIN), que tienen entre 0,35 y 0,65 % de carbono y son relativamente asequibles, podemos tener el material para nuestra hoja.

Hay que tener en cuenta el tratamiento térmico posterior, que bien podemos arriesgarnos a hacerlo nosotros o (previo pago) encargar el trabajo a una empresa que se dedique a estos temas. Aquí dependiendo, claro esta, de vuestro método de producción, pues el templado por sales en una empresa es totalmente moderno, pero da el mismo o mejor resultado (cuanto menos, mas controlado).


El pomo y el arriaz pueden ser de acero de menor calidad, si es que elegís este material, pues no precisan de tratamiento térmico alguno, incluso el hierro “dulce” os puede servir. Yo por ejemplo he usado con resultados satisfactorios restos de una barandilla vieja.


En la empuñadura, podéis usar desde cuero hasta trenzado de alambre o incluso cuerda (aquí a gusto de cada uno). Y para el adhesivo, el que no tenga gansa de hervir brea o recoger resina de árbol, que use sin miedo cementos químicos bicomponentes (Araldit es un magnifico ejemplo), pero cianocrinalto no, la vibración hará que se quiebre en tiempo record.


Obviamente podéis usar materiales de peor calidad, pero el resultado final se resentirá profundamente.


Quinto: Ensamblaje


Se que piezas tengo que tener, se que materiales voy a usar para cada parte… pero que alguien me diga por favor, como junto yo este puzzle…


Que no cunda el pánico, esta es la parte crucial pero mas simple (que no sencilla) en la construcción de nuestra espada. Debemos decidir si el arriaz va martillado a presión sobre la hoja, si se aguanta en el sitio por acción de la empuñadura, si el pomo va roscado, si va remachado y un largo etcétera de pormenores.


Por experiencia se que es más fácil hacer que las cosas encajen a presión. Por ejemplo el arriaz con un agujero algo menor que la espiga de la hoja y bien encajado con certeros martillazos en su sitio, no tiende a moverse ni en caso de huracán. También resulta más fácil perforar un pomo de parte a parte y remacharlo en el sitio que soldar una rosca a la espiga y hacer la rosca interior al pomo. Cada método tiene sus ventajas, pero el que menos medios precisa es el mas antiguo.


No olvidéis que para la empuñadura necesitáis unas cachas de madera sobre las que forrar con el material seleccionado.


Sexto: detalles


Este paso ya no lo describo pues entiendo que la espada esta terminada, pero aquel que quiera hacerle grabados a la hoja, repujados al cuero del pomo, vaina para llevar la espada, puede usar el mismo método de producción que he descrito.

Se que es una parrafada muy larga, pero una planificación correcta y un buen planteamiento de trabajo previo ahorran dos cosas: trabajo y disgustos.


PD: No os olvideis de usar siempre equipo de seguridad, perder tres dedos o quedarse tuerto no parece tan divertido a posteriori ;-) (no, no hablo por experiencia propia, pero por si acaso)



viernes, 13 de junio de 2008

La Espada (2): Pomo, empuñadura y final feliz

-El pomo, ese mito erótico del siglo XIII (y algún otro).

El motivo principal para el retraso de esta entrada era ni más ni menos que como hacer un pomo fiable. Algunos recordaran discusiones sobre usar tuberia aplastada y majaradas similares que se me ocurrieron.

Finalmente, tras mucho ir tras este particular grial, di con el metodo:

-Hombre colega, tu tenias un taller de soldadura y corte no?
-Erm, si, yo...

Así que bajo auspicios profesionales, adquirí una fantástica barra calibrada de 55, una gozada de barra de 9 kg de metal, un retal a buen precio que debia ser el germen y la base del pomo.


Ante las alentadoras palabras: ¿taladrar a traves 55 mm de acero calibrado y que encima quede con unas medidas exactas? Tu estás de la olla. Me decidí a seguir consejos profesionales. Finalmente, el corte de 3 "galletas", dejando la de en medio de menor grosor, para recortarla, y soldar esas piezas, pulirlas y presumir de pomo, todo uno.

Lo bueno de este metodo, es que puedes fabricar piezas asi sin necesidad de forja, aunque, a fin de cuentas a veces encontrar un equipo de soldadura de aportación parezca complicado, resulta mucho mas sencillo que tener un yunque y una forja en casa.



Y ahora me gustaria mucho enseñaros el proceso de remachado, pero, bueno, es lo que tiene ser un prisas y no haberse acordado de hacer fotos. Huelga decir, que para poder remachar un poco mejor, y no teniendo soplete (¿quien tiene un soplete de acetileno hoy en dia en casa?), calente el extremo de la espiga en el fogón de gas de la cocina, sin el difusor puesto, así que cuando la cosa tenia color cereza, puse el pomo, fije la hoja sobre un taco de madera de pino, agarré la maza, y le estuve dando con ganas durante un rato. Final satisfactorio.


-La empuñadura, o ¿de donde leches ha salido todo este serrín?

Tenemos el pomo remachado en nuestra espiga, queda bonito, a decir verdad, mejor de lo que un servidor esperaba cuando empezó el proyecto. Pero la espada aun no puede usarse ni para cortar tartas de la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones).

Para poder agarrarla con comodidad y seguridad, el primer paso, un par de cachas de madera, con un rebaje (vease aquí el taladro Dremel, amigo de los rebajadores de madera), para encajar y envolver la espiga. Conviene que el tema ajuste bien apretado, y que haga presión entre arriaz y pomo.

Una vez tenemos las cachas, con resina epoxi bicomponente (o cemento quimico, según quien lo use), como vendria a ser araldit, se unta la espiga y las cachas, se encajan en el sitio y se aprietan bien con cuerda durante las doce horas que dura el secado procurando que la cosa no se mueva.

Cuando lo tenemos pegado empieza el drama. Lima de madera de diente gordo, paciencia, buenas maneras y a darle forma.


¿He mencionado lo de la paciencia? Pues os va a hacer falta mucha, porque aquí, una vez más, me faltan algunas fotos de la forma definitiva, pero no os preocupeis, que cuando esta acabado el tema ya se adivina con facilidad.



-El cuero: Y la madre que lo parió

Tenemos hoja, arriaz, pomo, y cachas de madera ¡poner cuero no puede ser tan dificil!

...

Lección importante: Un optimista tiende a menospreciar el poder de los materiales para hacerte una tarde inolvidable.

Punto primero, cortar el cuero a la medida. Tirar la pieza que directamente te ha salido pequeña.

Punto segundo, mojar el cuero bien mojado en agua, ponerlo en su sitio, sujetarlo como en la foto y hacerle la momia (es decir, envolverlo en cordon bien apretado y sacarse un par de ampollas en el proceso).

Cuando el cuero este mas o menos seco, sera bastante mas rigido que al principio, y mas si como yo usais vaquetilla de 2 mm. Aun así, la forma del cuero es un molde del pomo, y podreis recortar la zona de encaje con más o menos gracia. Si, yo lo hice con muy mala sombra.


Punto tercero, tener un ataque de pánico al comprobar, que si bien la pieza es lo bastante ancha, esta vez nos hemos quedado cortos y NO QUEDA MÁS CUERO (el horror...). Bueno no nos achantaremos por eso, ponemos otra vez araldit en la empuñadura, en el cuero, momificamos de nuevo, nos reventamos una ampolla... El proceso estandar vamos.

Punto cuarto, de como arreglar una chapuza sublime.

Mientras aun se está secando la momia que hemos hecho, trincaremos aquellos recortes que podamos del cuero usado, y los adaptaremos al trozo que falta, aplicando una "minimomia" adicional. A simple vista puede parecer cutre, pero es que si lo analizas en profundidad, es una chapuza cuya foto merece estar al lado de la palabra cutre en el diccionario.

Ved como queda una vez quitada la momia y decidme si no es menos agraciado que una verruga en un tumor...


Y aun esto tiene solución. ¿Como? Os estareis preguntando, pues con cuero fino fino, badana, serraje o lo que tengais a mano, le haceis un enrrollado tapando la chapuza a modo de remate, y ahora si, queda la cosa una poco mas agraciada.

El proximo paso (que si, que si, que no hay fotos, que le vamos a hacer...) es calentar cera de abeja (mi favorita) en un cazo, y siguiendo los consejos del maestro Daneluz, regar generosamente el cuero para protegerlo. Hecho esto, solo nos queda calentar la cera de nuevo sobre el fogón y retirar el sobrante con un trapo limpio, no es un proceso complicado, pero puede llegar a ser muuuy sucio.


Y finalmente, la "herramienta terminada". Ha costado lo suyo, pero para ser mi primer "cadaver en el armario" en cuanto a espaderia se refiere, ha quedado muy aparente. Pese al arriaz un tanto asimetrico y las chapuzas de cuero, esta equilibrada y puede blandirse para practica como si se tratara de una espada más seria.


El problema es su tamaño, tiene una hoja algo mayor que una espada de una mano, pero corta para ser de mano y media, aunque su empuñadura si lo es. Pese a que su objetivo era solo ser un ensayo para posteriores espadas, el resultado me satisface profundamente. Orgulloso como un padre novicio estoy.

Informe para DC (Damage Control): Ampollas, cuatro, dos en cada mano, una de ellas reventada. Cocina llena de cera por un fallo en control de contencion de algo que es tremendamente liquido. Ego crecido.

Proximamente: Quien sabe, después de esto igual la torre Eiffel en palillos...

viernes, 23 de mayo de 2008

Tabula Rasa (toda ella!)

Se que me dije a mi mismo: "ni una sola entrada mas con esas fotos del telefono" y "que horror por dios que mierda de fotos" y otras lindezas por el estilo, pero da el casual que la unica documentación completa al respecto esta en ese poco deseable formato... Así que señoras y señores:

La tablilla de cera.

1- De donde saco yo madera?

Aqui me podria extender, pero como más vale una imagen que mil palabras, eh aqui el origen:


Bonita verdad?

2- Cortando

La madera del lateral de la caja es la realmente adecuada para trabajar, pino de puro pino, y algo más resistente que las endebles traviesas o el fondo (aun más endeble de la caja).


Unos golpes de serrucho para conseguir dos buenas bases/tapas de la tabula requieren poco esfuerzo y estar dispuestos a llenar de serrin el lugar del crimen. En este caso dos, porque sera una tabula doble, como si de un cuaderno se tratara.

Mucho ojo no corteis ningun nudo de madera o cosas similar, vereis que es importante que no haya agujeros en el fondo.

Es conveniente, aunque de nuevo me falten imagenes, recortar un marco de cuatro piezas por cada parte de la tabula.

3- Pegando

Y aquí, cualquier bruto como yo, que disfrute pringando algo de cola blanca, disfrutará sin duda. La conveniencia de evitar cualquier rendija por la que pueda escapar liquido es fundamental, y nuestra buena amiga (cola blanca, a.k.a. acetato de polivinilo), nos sacara del atolladero. Metedle cola sin miedo!


Aunque no se aprecie muy bien, lo que hay uniendo las dos tablas (si, son irregulares y no exactamente simetricas, pero no vamos a dar un curso de ebanisteria). Es un lino grueso que tenia en casa, dejando espacio para que encajen los dos laterales, tendremos un lomo estupendo para nuestra tabula.

Y a dejar secar...

4- Encerando (Solo dar cera, no somos Miyagi)

Para poder poner cera hay que conseguirla, y no penseis que las velas caseras valen (porque es parafina refinada del petroleo, muy lejos de la natural cera de abeja). En mi caso fui a una drogueria, pregunté, y para mi asombro me sacaron un bloque de cera virgen de cinco kilos!

Al final me lleve un solo kilito, por aquello de la economia, pero cunde mucho, y un kilo os da para varias tabulas y otras aplicaciones. Recalco que hay que preguntar en droguerias, porque en tiendas de productos naturales, en vez de un rustico bloque bien economico, venden bolsitas de perlas de cera que son para depilar en caliente. Es el mismo producto (¡el mismo!), un 200% mas caro.

Una vez tenemos la cera, lo obvio es darle calor y fundirla. Lo razonable es hacerlo al baño maria, porque la cera es inflamable, pero esto de la precuación... en fin, las imagenes hablan por si solas:


Escalofriante verdad? Pues nada, cuando sea liquida, hay que verterla con cuidado en las cajitas que hemos preparado, momento glorioso en el que comprobaremos si han quedado bien selladas o vamos a pringar la cocina irremediablemente.


Y a esperar, porque a la cera, una vez liquida le cuesta bastante mas que a la parafina enfriarse y solidificarse, pero ya se empieza a ver por donde van los tiros.

5- El Estilo (del latin Stylus/-i)

Suena complejo verdad? Pues nada mas lejos de la realidad. El estilo es el "lapiz" para escribir en la cera, una suerte de punzón, que pudiendo ser de muchos materiales (hierro, cobre, bronce, marfil, ceramica...) yo elegí llevar a cabo en madera (el del fondo que se calle, que le estoy oyendo).


Primero, tomaremos un estupendo palillo de comer, palillo chino o palillo de los coj***s, según a quien le pregunteis. Uno como este:


¿Veis el cutter que esta indolente sobre la mesa? Buenos chicos, buenos reflejos. Trincadlo con firmeza, y en diagonal cortad sin reparos.


Como podeis ver, la pieza resultante, tiene una parte aguda y una roma, la aguda tiene un uso obvio, y la otra, no es mas que nuestra particular "goma de borrar", con la que se aplanara y alisara la cera cuando queramos borrar alguna sandez que hayamos escrito en ella.

Y como con este pasatiempo, a la cera le habra dado tiempo de enfriarse y quedar mas o menos dura...

6- Decorando y finiquitando el tema.

Para que quedara mas maja la tabula decidí simplemente pintarla, en negro. Primero, porque me gusta, segundo, tenia un pote acrilico de negro en casa.
Y para que no quedara una cosa fria e impersonal, con un pincel del numero 1, un bote de pintura color "crema de leche" (¡os juro que lo pone tal cual!) y un poco de paciencia, dibuje una cenefa y algunos motivos nordicos en un lado y el signum de cierto bizantino del siglo XIII que impersono de vez en cuando.


Y ya para rematar el tema como esta mandado, una hermosa bolsa de cuero, cosida por un lado y vuelta del reves para esconder tan feo apaño como su particular funda.


PD: Si, parece una palm y se usa como tal, limitadita en funciones pero no se cuelga nunca!

PPD: Si, tambien aproveche el palillo chino y ahora tengo dos estilos (bica naranja escribe fino, bic cristal escribe normal, dos escrituras a elegir, bic, bic, bicbicbic).

miércoles, 23 de abril de 2008

Calceta (2): Mi primer cinturón de calceta!

¡Albricias! El cinturón ha sido terminado, con 155 cm de longitud y un cierto grado de elasticidad por si los kilos de mas!

Notarán los avispados lectores que no es el mismo que en la anterior entrada, y es que aquí el mayor problema con el que me he encontrado: cuando se te acaba la fibra necesitas reponerla, y no, no habia en ningún sitio de los accesibles para mi cordon de algodon como el que estaba usando (ese cinturón queda aparcado hasta que lo encuentre).

He usado la escalofriante cifra de 50 metros (de hecho esto es un triste ovillo, que nadie se alarme), para conseguir mi cinturón, que no va a necesitar hebillas ni nada parecido, pues el tejido que otorga rugosidad y la elasticidad evitan que resbale una vez anudado (pero eso si, no colgueis nada de el, solo para vestir de bonito!)



He aquí un detalle de las puntas, donde se aprecia mejor el tipo de tejido, notese que he dejado colgando el principio y el final del cordón, pero por motivos puramente esteticos.


Y como remate mi mujer haciendome el favor de sostenerlo para que se aprecie su longitud.

Para los proximos proyectos de calceta, seguiremos usando el muy agradecido algodón, y no se descarta el uso de tintes varios para darle vida y color al tema.

Y francamente, que vicio esto de hacer calceta ¡Es casi peor que hacer cota de malla!

La espada de mano y media

No voy a ser ni extenso ni original, pero coñe, que quiero enseñar al mundo la maravilla que me ha llegado de la republica checa: 120 cm de longitud, 1,9 kg, 25 cm de arriaz dura como la madre que la pario (una lutel golpeando en canto no le ha sacado mella alguna!) y que encima flexa y esta bien equilibrada.

Señores, mano y media pesada de Jiri Krondak:


Y como es natural todo lleva a otra cosa, habra que hacerle vaina no? :-)

martes, 22 de abril de 2008

Calceta (1): Cambio de tercio!

Y entonces, vi y abri el septimo sello, y la luna se volvio negra como pelo de cabra y los mares hirvieron, los rios se tornaron sangre, los muertos se levantaron de sus tumbas y yo aprendi a hacer calceta!

Y despues de una entrada tan biblica, al tema, que nos van a dar las uvas!

Investigando yo cosas que hacer medievalmente, cayo en mis manos un libro titulado "A history of Hand Knitting", de Richard Rutt, que no es mas que un tratado de la calceta a traves de la história (incluso con referencias al naalbinding y el tablet weaving mas conocidos por los lares recreacionistas). Con el libro en las manos y viendo que la calceta se remontaba a tan antiguo como el siglo III d.C., y que hay abundancia de evidencias arqueologicas durante la edad media (sin ir mas lejos el cojin mortuorio del infante Fernando de la Cerda) me puse yo a cavilar.

Primero el material: Tejer lana parece lo mas obvio, pero coño, la lana virgen vale un pastizal considerable, y para ponerme con acriclicos no me pongo, que no es muy historico la verdad!

Asi que, señoras y señores, la cuerda de algodon! (acompañado de unas agujas del 5)


Sabiendo lo que queria tejer (despues de descartar el esparto como impracticable para mi inhabilidad), le pregunte a mi mujer: y esto como se hace? Y es así que este domingo a eso de las siete de la tarde aprendi a dar mis primeras puntadas de calceta, sencillas y solo con puntos "del derecho" (mi imaginación se exhaspera al pensar en mas posibildades).

Una vez aprendida la técnica, al grano, aqui abajo vemos la pieza que quiero realizar recien empezada, no conviene ponerse con algo complicado las primeras veces, así que mi primera obra, un cinturon de algodon tejido (mas fresquito que el cuero oigan!).


Y aquí la pieza bastante mas avanzada, toda ella hecha con mis manitas!


En la proxima entrada: Terminamos el tejido, empezamos a meterle hebillas a la cosa!

PD: Estoy de baja y tengo mucho tiempo, si, lo reconozco!

viernes, 11 de abril de 2008

Escudo redondo (5): Como venga un perro me quedo sin escudo...

¡Y por fin! La ultima entrega en su plenitud: Pasen y vean lo que se puede hacer con un mordedor de perro hecho de piel de cerdo cruda y secada.

De primero el artilugio, que los hay de dos tipos:

A) Piel prensada con relleno, piel de buena calidad, pero solo la parte exterior, da para poco, aunque depende del tamaño del hueso comprado, el relleno son recortes que no sirven para nada a menos que tengas perro.

B) El "hueso de nudos", que no es más que una tira de piel de cerdo cruda y secada enrollada en si misma y anudada (y no necesariamente por este orden). La piel a priori es la misma que la prensada, pero la calidad es un tanto peor, incluso puede que alguno de estos huesos se desintregre durante el proceso y haya que tirarlo sin más.

A nosotros nos interes el hueso B, más barato (mitad de precio que el otro), da más material y se trabaja más rápido.


El proceso de ablandar "los huesos" es bien simple, solamente necesitamos una palangana o similar, agua caliente del grifo y un poco de paciencia. Es recomendable que de vez en cuando controlemos el proceso y deshagamos los nudos manualmente, esto lo acelera muchisimo, y asi de paso, si uno de los huesos os sale malo, lo veis a tiempo y lo tirais directamente. Ojo con la sorpresa, algunos llevan carne seca en el interior, esto hacer que el material pase de oler raro a oler mal de cojones.


Blandito el hueso y bien trabajable, agarramos el escudo con paciencia, un martillo y un montonazo de tachuelas (una vez más, las famosas tachuelas de celosia).

Primero clavamos los extremos, intentando tensar un poco el material, y luego intentaremos seguir el borde del escudo a base de clavar tachuelas. Es bastante normal que haya que arrugar un poco la piel de cerdo en algunos puntos, pero tampoco molesta al resultado final. No claveis la piel demasiado tensa, pues al secarse tendrá merma y por si sola os podria saltar todo el tachuelado, simplemente con que vaya sujeta es suficiente, aqui no vamos a fabricar ningún tambor.



Y sin comerlo ni beberlo, y despues de un sinfin de tachuelado, el escudo queda tal que así:


interior

exterior


Esa parte que veis que es mas oscura, es la piel ya secada, y la otra esta humeda todavia, y va a tardar en secar bien un par de dias a menos que la pongais al sol.

Briconsejo: intentad clavetear toda la piel de escudo de una vez, sino, encajar la parte seca con la humeda es un engorro de tamaño catedralicio.

Briconsejo (y 2): Si teneis que ir haciendolo por etapas, trabajad con tamaños de piel que podais clavetear de una sentada, o habra que arrancar lo puesto y volver a humedecerlo, una vez seca es cuasi absolutamente rigida (de ahi que reforcemos el borde con ella).

Y listos, hemos acabado el escudo redondo ¿que nuevas maravillas nos depara el futuro?

...solo las ganas de un servidor lo saben!